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lunes, 27 de febrero de 2012

NO SOY OTRO

No soy otro;
por ser poeta no se vive apoltronado,
soy lo mismo que vosotros
marineros, jornaleros, jubilados...

No soy otro;
escribo versos,sí, pero para todos,
para el vivo, que fornica por los ojos,
para todos, los parados y los cómicos...

No soy otro;
accesible soy al público sin rostro.
Puedo estar lastimado, como todos,
por esta tierra inhóspita que enjaula mis decoros.

No soy otro;
me deprimo cuando veo las élites
saludar desde balcones y púlpitos de oro,
¿dónde está la letanía de nuestro señor Don Quijote?

En cambio, soy otro
para aquellos que cometen injusticias,
para todos los que arruinan
los sueños de las vidas más humildes,
para todos los que matan con albricias
y nos hunden en palabras sin sus tildes.

Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)

sábado, 18 de febrero de 2012

LOS BANCOS

Todo el oro de la luna
lo dejaron para luego,
saquearon los bolsillos
para asegurarse más adeptos.

Fueron lobos con sordina,
serpientes levantando el vuelo;
regalaron una biblia
a los laicos y a los muertos.

Fueron sabios con las penas,
terroristas de los sueños,
encarcelaron al pobre
y succionaron su ego.

Viven llenos de la sangre
que han extraído de nuestras venas,
son los magos sin chistera
de este mundo que me aterra.

No tienen sombra ni alma,
sólo ríos de dinero
y con él nos ejecutan,
y nosotros sin saberlo.

Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito )

EL SUEÑO DE LOS JUSTOS

Noctámbulo el corazón,
maltrecho y alicaído,
caminando sin huellas
hacia pasadizos sin futuro.

Levito como las musas,
caigo en vientres sin fruto
y con un rayo de fiereza
se aviva el sueño de los justos.

Capturo las impotencias
de los hombres de este mundo
y las llevo a cementerios
para matarlas con mis puños.

Me despierto cada día
con el miedo de no verte
y suspiro cuando miro
un peligro que me aviene.

Es la muerte una guadaña,
un aullido que me advierte,
una soga que me asfixia
mientras los huesos se sienten.

lunes, 6 de febrero de 2012

LA ZOZOBRA

Ya hemos vuelto la cabeza,
tratamos de mirar para otro lado,
nos enturbia la tristeza
al consultar con miedo nuestro hado.

Pertenecemos a una estirpe remendada,
perdida en los inhóspitos desiertos,
forjada en la cultura del bostezo
y vacía de culturas milenarias.

Pertenecemos a ese quinto mandamiento,
a los bueyes que se postraron en la calma,
pero debemos reaccionar
en cuanto bajen la guardia,
se puede ser útil entre versos y guitarras.

La zozobra llega al cine,a las calles, a los astros,
todo lo revoluciona y los bueyes ya son amos
de las tierras y el dinero que guardaban los ingratos.
Los bueyes ahora son lobos heridos por el maltrato.

Los silencios ya son truenos,
la resignación un tigre desbocado,
que no aplaude ni vitorea al que lo ha lastimado ,
el grillete está en el suelo,
ya he liberado mis manos,
que la tinta de estos versos la beba el proletariado.


Fernando Mañogil (POEMA INÉDITO)