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viernes, 29 de septiembre de 2017

VOLVER

Al volver al campo inmóvil
nos quedamos sin aliento,
se retardan los relojes,
se enmudecen los recuerdos.

Al volver a la inconsciencia
se enarbolan los silencios,
se empavonan de costumbres
en las cárceles del sueño.

Me emocionan las miradas,
las calles sin luz ni tiempo,
los pintores de batallas
sumidos en blanco y negro.

Sigo pisadas sin nombre,
canciones sin letra ni dueño,
cartas sin remitente
volando hacia los infiernos.

No puedo olvidar los astros,
no puedo campar en suelos
podridos por la injusticia,
dañados por los recuerdos.

No puedo limpiar las lágrimas,
no puedo esconderme en fuegos
que arden pero no queman,
que calientan sin dar aliento.

Al volver a mi locura
me lastimo sin quererlo
y suspiro en la penumbra
dolorido y sin saberlo.

Al volver a los tinteros
ya no encuentro mis sonetos,
sólo la tinta imborrable
de las cartas que te debo.

Fernando Mañogil Martínez


martes, 19 de septiembre de 2017

I FERIA DE AUTORES "VILLA DE ALMORADÍ"



El próximo sábado 23 de septiembre estaré en la Primera feria de autores de Almoradí, será muy especial para mí estar en mi pueblo disfrutando de este día.




sábado, 8 de abril de 2017

PALABRAS PARA LYDIA

El día que naciste todas las estrellas
se posaron en tu tierna osamenta,
fuiste un soplo de aire nuevo,
extraño, grácil y pequeño.

No se puede albergar tanto amor en un ser,
me hago grande, engordo, para que quepa en mí
todo lo que por ti siento, porque, a veces,
las palabras son mediocres.

Tu sonrisa, tu gracia, son mis pilas alcalinas,
mi mapa para salir del laberinto de la soledad del ser;
y no me iré sin darte un beso,
sin ver tus ojos de luz iluminando la noche.

Ahora cuando salgo por la puerta
siempre giro la cabeza, y allí te veo,
y los días oscuros se pintan de amarillo
y mi vida ya no es mía, y se para el tiempo.

Ahora por ti lloro sin quererlo, cruzo el Ganges,
salto al ruedo, caigo solo en el silencio
mirándote, salvándote del viento.
Tú, que todo lo eclipsas,
que has hecho de mi corazón tu eterno sonajero.


Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)

domingo, 18 de diciembre de 2016

SOY NADIE

Paradójica es tu noble envergadura,
paradójicos tus pasos vulnerables,
merodeo con mis versos por tu puerta
y no encuentro el secreto que te abate.

Acudí a detectives sin licencia,
a chamanes de vidas licenciosas
que no dieron con aquello que escondías
recelosamente en las torres de tu gloria.

Hago versos que son cajas de sorpresas
para ahondar, sin que te cerciores,
en tus íntimos silencios delatores,
pero forjas millones de fronteras
y se me hace imposible dar contigo
y es más diáfano el espacio si te veo.

Necesito bocanadas de aire nuevo
que me llenen de tu esencia en cualquier parte,
o si no soy Nadie en esta historia
cual Ulises en manos de Polifemo.

jueves, 5 de mayo de 2016

OROPESA DEL MAR

En una cárcel oscura y lóbrega
eternizo el silencio y la demora
de tus manos tocando mi frente,
la tarde se ralentiza monótona
en las agujas del reloj.

La lluvia golpea en los cristales,
entre cuartillas y librotes polvorientos dibujo el cuadro soñoliento de este día que espera un haz luminoso.

La calle se humedece con el murmullo del cielo, que acaba siendo una voz rota al golpear contra el suelo inerte y empedrado.

Al fondo vislumbro el mar, con sus sones marítimos, con sus embestidas nocturnas sobre las rocas erosivas.

El faro, torre vigía, luciérnaga de la bahía, se alza cual estilete, y mira a una de las caras de la Torre del Rey, cubo eterno que resiste al paso de los años.

Aquí, en este pueblo costero, mitad radiante, mitad umbrío, paso mis días. Ya en mi alma te llevo, ya en mi pecho eres sol de estío.

Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)

viernes, 25 de marzo de 2016

VENDIERON LAS ALMAS AL DIABLO

El demonio ha venido a lastrar mis pensamientos,
reniego de mí,
quemo mis alas de ángel ceniciento
y busco un nuevo abril.

Mastico la hierba seca,
despido los atardeceres,
y se me escapa una mueca
que contamina los vergeles.
El mundo ya ha vendido su alma al diablo,
no lo sabe,
el hombre se ha quedado divagando,
y no lo sabe.

Las mujeres y los niños
se consumen en silencio,
la tarde polvorienta
se ha teñido de blanco y negro.

Masas de gentes deformes,
epitafios que suspiran al aire,
ruiseñores que se mueren
en las ramas del hambre.

Los gobiernos saludan
desde su palco,
sus miradas asesinas
me dan asco,
y vomito en una esquina
antes de morir despacio.



Fernando Mañogil Martínez. Del yo al nosotros

sábado, 19 de septiembre de 2015

LOS HIJOS DEL CID

Esta libertad que tengo
en realidad no es sincera
pues vivimos cada día
rodeados de fronteras,
de trenes desangelados,
de vagones de tristeza...

Las caravanas de hambre,
los días sin estrellas,
los niños moribundos
hundidos en la miseria.

¿Dónde iréis a parar?
la tierra os detesta,
os expulsan a patadas
del jardín de la soberbia.

No tenéis corcel ni lanza,
ni un buen rey que os atienda,
no hay persona en este mundo
que os dé asilo y audiencia.

Un destierro como éste
lo sufrió también el Cid
que reunió a sus mesnadas
y luchó cual adalid.

Recorred noches y días,
que repique ese tambor,
blandid estandartes y escudos
como hizo El Campeador.

Sois los Cides de este siglo,
luchad por sobrevivir,
que un buen día el sol que brilla
será el cetro que perseguís.

Fernando Mañogil Martínez (POEMA INÉDITO)