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domingo, 20 de mayo de 2018

MI POEMA "AMOR DE SENECTUD" SELECCIONADO PARA LA ANTOLOGÍA "AMORES"

AMOR DE SENECTUD

Cuando partió aquella mañana
sin demora, presto, hacia la oficina,
entendía que sería un día como
cualquier otro de los tachados en el calendario.

Rozó, sin embargo, las nubes con los dedos,
los astros se mostraban decorosos ese día,
las canas y las arrugas de la frente
le dieron una tregua merecida.

El destello de una mirada femenina
fue rejuveneciendo su ajada envergadura,
las manos le temblaban al unísono
y todo era cada vez más hermoso y desconcertante.

Aquello era sobrenatural,
estaba adquiriendo tintes dalinianos,
cuando vio que se escapaban de su boca
multitud de mariposas amarillas.

Entonces derogó la ley de Murphy,
contrató una trova santiaguera
para no dejar a su morena
llorando en soledad lágrimas negras.

Tomó la decisión más acertada,
y a su vez la más intempestiva,
agarró por la cintura su guitarra
y dejó volar unos versos taciturnos

con tanto tino y espesura en los vocablos
que llegó a sacar del alma femenina
todo lo bueno que dejó al final de la cajita
la hija de los labios de Pandora.




viernes, 16 de febrero de 2018

DOS DE MIS POEMAS SELECCIONADOS PARA LA ANTOLOGÍA "ESCUCHA LA LUNA"

LOS CULPABLES


Raro es todo, cuanto menos,
cuando veo en los pasillos
los precarios fugitivos
encerrados con pestillo.


Casos nuevos cada día,
más vendedores de humo
que nos piden que sigamos
siendo presos del consumo.


No tenemos herramientas
para arrancar rascacielos
porque el cielo está infestado
de aviones de terciopelo,
de maletas de dinero,
de paraísos sin palmeras,
de cañones indiscriminados
que alcanzan a las estrellas.


Hay que abrir una zanja,
echar tierra de por medio,
alejar hienas y ratas
de este oasis que es desierto.


Hay que enterrar el miedo
con el que nos han controlado,
buscar en las esquinas
algún nuevo abecedario.


No hay nada de lo que arrepentirse,
no hemos vivido en palacios,
hemos cogido aquello
que ofrecían edulcorado.


Nos han hecho responsables
de sus vicios y sus actos
y ya es hora que mi pluma
sea un arma para increparos.


POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS


Nos miran, creen que somos como ellos
y nos ponen una media en la cabeza,
nos victimizan, nos tratan como chinches,
como lobos solitarios desprendidos de guaridas.


Nos explotan, nos dan la hierba regurgitada,
las ruinas de sus casas imperiales,
los insectos que transitan en la noche
por sus sacos preñados de dinero.


Nos importa que nos traten como a esclavos,
que nos pongan normas mientras ellos son inmunes
en su olimpo de cálculos y de charlatanería.


No nos percatamos pero nos siguen,
nos espían cuando vamos al teatro,
manipulan nuestra mente con la tele
y nos dan una pipa para que fumemos
su droga envolvente y fratricida.


No queremos, pero estamos condenados
a morir en la hoguera o en la horca,
la historia no ha cambiado,
es otro escenario pero los mismos actores,
hombres que se nutren con el sudor de otros.


Un día reaccionaremos y haremos temblar los cimientos,
mataremos al que nos mata de hambre,
y nos llamarán bárbaros,
y nos señalarán con el dedo,
y nos lanzarán tanques,
pero ya habremos vencido...


No se dan cuenta que alimentan a la fiera
con su orgullo desmedido,
con sus ostentaciones hiperbólicas
y que todo acabará engulléndoles,
triturándoles, por los siglos de los siglos.

Fernando Mañogil Martínez (en Antología "Escucha la luna")

ENLACE DEL FALLO DEL JURADO: https://letrasconarte.es.tl/


viernes, 29 de septiembre de 2017

VOLVER

Al volver al campo inmóvil
nos quedamos sin aliento,
se retardan los relojes,
se enmudecen los recuerdos.

Al volver a la inconsciencia
se enarbolan los silencios,
se empavonan de costumbres
en las cárceles del sueño.

Me emocionan las miradas,
las calles sin luz ni tiempo,
los pintores de batallas
sumidos en blanco y negro.

Sigo pisadas sin nombre,
canciones sin letra ni dueño,
cartas sin remitente
volando hacia los infiernos.

No puedo olvidar los astros,
no puedo campar en suelos
podridos por la injusticia,
dañados por los recuerdos.

No puedo limpiar las lágrimas,
no puedo esconderme en fuegos
que arden pero no queman,
que calientan sin dar aliento.

Al volver a mi locura
me lastimo sin quererlo
y suspiro en la penumbra
dolorido y sin saberlo.

Al volver a los tinteros
ya no encuentro mis sonetos,
sólo la tinta imborrable
de las cartas que te debo.

Fernando Mañogil Martínez


martes, 19 de septiembre de 2017

I FERIA DE AUTORES "VILLA DE ALMORADÍ"



El próximo sábado 23 de septiembre estaré en la Primera feria de autores de Almoradí, será muy especial para mí estar en mi pueblo disfrutando de este día.




sábado, 8 de abril de 2017

PALABRAS PARA LYDIA

El día que naciste todas las estrellas
se posaron en tu tierna osamenta,
fuiste un soplo de aire nuevo,
extraño, grácil y pequeño.

No se puede albergar tanto amor en un ser,
me hago grande, engordo, para que quepa en mí
todo lo que por ti siento, porque, a veces,
las palabras son mediocres.

Tu sonrisa, tu gracia, son mis pilas alcalinas,
mi mapa para salir del laberinto de la soledad del ser;
y no me iré sin darte un beso,
sin ver tus ojos de luz iluminando la noche.

Ahora cuando salgo por la puerta
siempre giro la cabeza, y allí te veo,
y los días oscuros se pintan de amarillo
y mi vida ya no es mía, y se para el tiempo.

Ahora por ti lloro sin quererlo, cruzo el Ganges,
salto al ruedo, caigo solo en el silencio
mirándote, salvándote del viento.
Tú, que todo lo eclipsas,
que has hecho de mi corazón tu eterno sonajero.


Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)

domingo, 18 de diciembre de 2016

SOY NADIE

Paradójica es tu noble envergadura,
paradójicos tus pasos vulnerables,
merodeo con mis versos por tu puerta
y no encuentro el secreto que te abate.

Acudí a detectives sin licencia,
a chamanes de vidas licenciosas
que no dieron con aquello que escondías
recelosamente en las torres de tu gloria.

Hago versos que son cajas de sorpresas
para ahondar, sin que te cerciores,
en tus íntimos silencios delatores,
pero forjas millones de fronteras
y se me hace imposible dar contigo
y es más diáfano el espacio si te veo.

Necesito bocanadas de aire nuevo
que me llenen de tu esencia en cualquier parte,
o si no soy Nadie en esta historia
cual Ulises en manos de Polifemo.

jueves, 5 de mayo de 2016

OROPESA DEL MAR

En una cárcel oscura y lóbrega
eternizo el silencio y la demora
de tus manos tocando mi frente,
la tarde se ralentiza monótona
en las agujas del reloj.

La lluvia golpea en los cristales,
entre cuartillas y librotes polvorientos dibujo el cuadro soñoliento de este día que espera un haz luminoso.

La calle se humedece con el murmullo del cielo, que acaba siendo una voz rota al golpear contra el suelo inerte y empedrado.

Al fondo vislumbro el mar, con sus sones marítimos, con sus embestidas nocturnas sobre las rocas erosivas.

El faro, torre vigía, luciérnaga de la bahía, se alza cual estilete, y mira a una de las caras de la Torre del Rey, cubo eterno que resiste al paso de los años.

Aquí, en este pueblo costero, mitad radiante, mitad umbrío, paso mis días. Ya en mi alma te llevo, ya en mi pecho eres sol de estío.

Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)