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sábado, 23 de mayo de 2020

COMO UN AVE

Los cisnes de Darío o Papasquiaro,
los patos de Federico en sus poemas de New York,
el zopilote o el búho del que hablaba Pacheco,
las oscuras golondrinas de las rimas de Bécquer,
las aves canoras de la poesía pastoril,
la paloma de Alberti, siempre equivocada,
el cóndor de Neruda, ciclón silbante, o
el gorrión granuja de Claudio Rodríguez.

Aves que suscitan diversos sentimientos,
estelas de luz en el aire
cuando alzan el vuelo.

Hoy quisiera volar de este refugio
como Ícaro, pero con alas certeras,
hacia un páramo vivo pero vacío,
donde solos tú y yo rompamos las normas
y la distancia de seguridad.

Fernando Mañogil Martínez (POEMA INÉDITO)

miércoles, 13 de mayo de 2020

RESEÑA DE ESPACIO TRANSITORIO DE JOSÉ LUIS ZERÓN HUGUET

A principios de año José Luis Zerón, el gran poeta oriolano, tuvo a bien enviarme su libro de poemas Espacio transitorio, poco tiempo después comencé a leerlo con detenimiento y nuevamente me ha vuelto a sorprender por su verso incisivo, penetrante y certero.
            Esta vez, y a diferencia de la reseña realizada anteriormente con De exilios y moradas, he decidido aludir a las distintas partes y desglosar los poemas que en ellas se amalgaman.
            La primera parte del poemario titulada: “La canción del tránsito” incluye un conjunto de siete poemas. El primero “Me llamo Lot” comienza aludiendo al mito bíblico y con ello al paso del tiempo y a la continuación inevitable del camino de la vida sin mirar atrás, temática que se repite en esta primera parte. 
            En “Palabras para un transeúnte” incide en la idea de aferrarse al instante, al día a día, pues se es consciente del sufrimiento que supone la vida del transeúnte, que en definitiva no es tan diferente a la de muchos de nosotros.
            “El niño y la serpiente” presenta un símil entre un niño que está superando la edad infantil, con lo que ello conlleva, y una serpiente que va a mudar la piel.
            A continuación tenemos tres poemas que redundan en la idea del paso del tiempo y el incierto porvenir, hecho que no impide al poeta mirar hacia delante, defendiendo el tópico del carpe diem ante el tempus fugit. Estos poemas son los que llevan por título: “Terra ignota”, “Paisaje con Orión ciego buscando el sol” y “Campo de trigo con una alondra”.
            Cierra esta parte: “Regreso en el tren de cercanías” en el que el poeta reflexiona sobre lo que le rodea, estamos ante una composición descriptiva que a su vez suscita hondos sentimientos.
            La segunda parte: “Extravíos” consta de 14 poemas, justamente el doble, hecho que parece no haber dejado al azar el autor. Estamos ante el grueso del libro, en el que el poeta se adentra, más si cabe, en insondables y luminosas reflexiones.
Se inicia la serie con el poema “Los otros 1”, composición en la que se alude a las relaciones entre personas destacando que entre nosotros somos perfectos desconocidos. Piezas de un puzzle sin resolver.
En “Los otros 2” se hace referencia, sin embargo, a los desfavorecidos, a los pobres, las víctimas de guerra, etc. Los cuales siempre miran hacia el futuro, siendo esta la temática que sobrevuela todo el poemario, como podemos comprobar en “La niña Srebrenica”, versos en los que se describe una niña que ha vivido los horrores de la guerra. Apreciamos aquí fuertes flashes de recuerdos desagradables, pero, como hemos dicho, siempre impera la mirada hacia el futuro.
“Después de ver una fotografía que muestra a los niños asesinados en Hula (Siria)” es un bello poema reivindicativo en el que Zerón impreca a los soldados que han matado niños en Siria, al poeta no le vale ningún argumento a favor de la barbarie.
El poema que lo precede: “Soy tu miedo”, que es mi favorito del libro dicho sea de paso, destaca por su originalidad, el poeta personifica el miedo, siendo éste el dominador de todo.
“La última plegaria de Job” es un bello poema en el que su autor muestra el cansancio de la vida y pide la muerte por boca de Job.
En “Metástasis” se presenta la idea de que el dolor y posteriormente la muerte son inevitables, de ambos no se puede escapar desgraciadamente.
“Oración a San Orfidal” es una original pieza en la que el poeta se encomienda a este medicamento como si de un dios pagano se tratase.
“No te he llamado” presenta al poeta huyendo de la soledad, a la cual personifica pidiéndole que se aleje de su vida, que no la ha llamado.
“El grito” es una composición que parte del famoso cuadro de Munch para mostrar el profundo tedio y espanto que al poeta le produce la realidad.
En “Duermevela” se hace referencia al momento de insomnio en el que el poeta se encuentra,  en ese estado de duermevela reflexiona sobre la vida a la vez que agudiza los sentidos.
“Como Tántalo” alude al personaje mitológico que revelaba los secretos de los dioses porque era invitado a sus ágapes. Éste acaba condenado por Zeus al inframundo. El poeta utiliza dicho tema para tratar de manera honda el hecho de ver pasar la vida pensando en menudencias sin darnos cuenta de que la muerte se acerca.
En “El golpe maestro de Richard Dadd” el poeta pretende agitar al lector para que no se quede inmóvil y no tenga una vida impasible sino que se haga preguntas y acabe dando con el misterio de la vida. En definitiva, que sea curioso.
“Sigo mundo” alude, en cierto modo, al tópico de Heráclito de: “Todo fluye, nada permanece”, pues la vida está en continua transformación y parece ser que solo la palabra sirve para intentar eternizarnos sin conseguirlo totalmente.
Entramos ya en la tercera parte del poemario: “Adhesiones” un conjunto de once poemas donde se abordan nuevos temas y se indaga en algunos antedichos.
El poema que abre este apartado es “Alba de otoño”, composición de temática amorosa, encontramos a dos amantes abrazados en un espigón, hecho que suscita en el poeta hondos sentimientos relacionados con la vida, el paso del tiempo, la vejez, etc. Para acabar diciendo que es mejor vivir de espaldas al destino fúnebre.
En “Ella, la luz” estamos ante una oda, un homenaje a la luz, a lo que el poeta se refiere es a una luz evocadora que lo propicia todo.
“Imago mundi 2” alude al paso del tiempo, tema tan recurrente a lo largo de todo el libro, el cual conlleva a aceptar lo que nos depara la vida, aunque el poeta se resiste a dejarse llevar por el destino y prefiere indagar en los recovecos de aquello que nos es desconocido.
“Visita al cementerio judío de Suceava” presenta la experiencia, posiblemente autobiográfica, en la que el poeta visita el cementerio de Suceava, en el que un niño les invita a entrar. Allí el poeta reflexiona sobre la vida, la muerte y, nuevamente, el paso del tiempo.
Temática similar encontramos en el poema “Visión del crepúsculo” el poeta, ante un paisaje crepuscular, reflexiona sobre su entorno y sobre el paso del tiempo y la decrepitud que provoca.
“Polen antiguo” alude a la paulatina destrucción del planeta, el poeta no reconoce el paisaje, cada vez más vetusto.
En “Convocatoria” Zerón convoca a todos aquellos soñadores y creyentes en la poesía para que busquen el trasfondo de las cosas, lo que emerge de lo cotidiano.
Otro bello y nostálgico poema es “La noche de San Juan”, el fuego, la hoguera de la noche de San Juan, suscita al poeta recuerdos y momentos exangües del pasado.
Para acabar con este bloque tenemos “Letanía para la hija” y “Palabras para el hijo” poemas dedicados a los hijos, en el primero el padre desea felicidad a su hija porque cree que sus actos lo merecen; el segundo es una especie de carta la hijo en el que el poeta desglosa los peligros del mundo y le pide perdón por haberle condenado, con la existencia, a las crueldades de la vida y a la incertidumbre.

 Finalmente, tenemos “Requiem”, composición que cierra el libro y en la cual el poeta va desglosando todo aquello que le produce amargura, que, en definitiva, es la tarea del vivir. Tras leer el libro se llega a la misma conclusión que este poema nos suscita: solo el que se queda en lo aparente puede ser feliz.

                                         GRACIAS POR ESTE NUEVO LIBRO QUERIDO JOSÉ LUIS

martes, 14 de abril de 2020

Presentación de "La musa y el silencio" en la biblioteca de Algorfa

Esta fue la última presentación realizada antes del confinamiento.

Agradecer a Manuela Gil su hospitalidad, acogida y realización del vídeo y a Cristina Matute y Ramiro Pérez su dedicación y compañía.

Agradecido a todos/as los asistentes/as.

https://biblioalgorfa.wordpress.com/2020/04/14/presentacion-del-poemariola-musa-y-el-silencio/

domingo, 12 de abril de 2020

ESTRELLA AZUL

                                            Para Alba

Ante todo este barullo
llegas tú, estrella azul
que no titila, estrella fija
que irradia vida en el caos
infinito propiciado
por la apertura
de la caja de Pandora.

Estrella tú, que marcas
el camino con movimientos distantes,
con sollozos graves, porque prefieres
vivir ajena al aire
y centrar tu instinto
en una aureola láctea
bañada de chocolate.

Sigue tu curso,
liba el manjar traído
de la madre naturaleza
para esos ojos que iluminan
mis días dentro de un búnker
en el que ha empezado
a aflorar la primavera.



       Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)

jueves, 5 de marzo de 2020

PRESENTACIÓN DE "LA MUSA Y EL SILENCIO" EN LA BIBLIOTECA DE ALGORFA

El próximo sábado a las 19:00 presento mi último libro en La Biblioteca de Algorfa, me acompañará la filóloga y Profesora de Lengua Castellana  y Literatura Cristina Matute, que presentará el acto, y
Ramiro Pérez a la guitarra.

Os esperamos...


sábado, 4 de enero de 2020

BREVE RESEÑA: DE EXILIOS Y MORADAS DE JOSÉ LUIS ZERÓN HUGUET


De exilios y moradas fue publicado por la prestigiosa editorial Polibea en 2016, ya su título nos sugiere de alguna manera lo que vamos a encontrar en él, un discurrir intenso por diversas vivencias del poeta, sazonadas de reflexiones un tanto filosóficas, pues la poesía de José Luis Zerón es una poesía muy rica culturalmente, cargada de reminiscencias mitológicas y de alusiones a diversos autores de la literatura universal, demostrando así las profundas lecturas que ha realizado de todos ellos.
El poemario aparece dividido en cuatro partes: “El ruido del mundo”, “Le dur désir de durer”, “Razones del corazón” y “Hic et nunc”. Pero antes de comenzar con estas cuatro partes el poeta inaugura el libro con un poema titulado “Moloch” (dios de origen canaanita que se considera el símbolo del fuego purificante) en el que se reflexiona acerca de la gran pregunta existencial: ¿de dónde venimos y adónde vamos?, pero el poeta va más allá, pues lo que nos muestra es una raza humana que al mismo tiempo cuida y destruye, es decir, que intenta salvarse de lo que ella misma hace, para, al final, acabar autodestruyéndose: “monstruo destructor y creador…”, o también: “adoramos a la muerte y la vejamos”. Se trata de un poema que me ha llevado a hacer una reflexión profunda de la sociedad en la que vivimos, una sociedad hipócrita que se carga de buenas intenciones para luego no cumplir ni la mitad de lo que defiende.
En la primera parte: “El ruido del mundo”, encontramos un total de catorce poemas en los que, por lo general, se habla del fluir de los días, del paso del tiempo; se indaga en el sentido de la vida y en el discurrir por esta con un único elemento: la memoria, que en definitiva será lo único que llevemos a cuestas hasta que nos llegue la hora del sueño eterno.
En la segunda parte: “Le dur désir de durer”, que consta también de catorce poemas, el poeta indaga en diversos temas filosóficos: la muerte, la vida como indagación en ella misma y en su origen, la incertidumbre y la duda ante el devenir incierto que nos depara el futuro…
La tercera: “Razones del corazón” (con nueve poemas) guarda, por lo general, composiciones de tema amoroso dedicadas a sus seres queridos, y de aquí siento especial debilidad por el que le dedica a su hija, supongo que porque al ser padre también me ha transmitido una profunda complicidad con José Luis. Adjunto el poema más abajo.
Finalmente en “Hic et nunc” (con un total de siete poemas) el autor cierra el libro volviendo, en cierto modo, al origen del mismo, y dándole así un carácter circular a la obra, es decir, vuelve a tratar el tema del tempus fugit, pero esta vez invitándonos a vivir lo más plenamente posible, utilizando el lenguaje como herramienta para sostener las horas que se escapan entre los dedos, y dándonos a entender que solo aceptando una vida que transcurre inmersa en la incertidumbre y la zozobra per se podremos sobrevivir; que en versos de Zerón suena tal que así: “Captura el momento indómito que/dispersa muerte y escombros en su progresión./ Amaéstralo. Convierte el instante/ en un estremecimiento de claridad…”

José Luis, gracias por este libro, gracias por tu poesía.






José Luis Zerón Huguet

José Luis Zerón Huguet
José Luis Zerón Huguet (Orihuela, 1965) fue miembro fundador y codirector de la revista literaria Empireuma. Autor de los libros de poemas Solumbre (Ediciones Empireuma, 1993), Frondas (Ayuntamiento de Piedrabuena y Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, Ciudad Real, 1999, Premio Nicolás del Hierro), El vuelo en la jaula (Cátedra Arzobispo Loazes, Universidad de Alicante, 2004, Premio Nacional Ciudad de Callosa 2000), Ante el umbral (Instituto de Cultura Juan Gil Albert, Diputación de alicante, Alicante, 2009), Las llamas de los suburbios (Fundación Cultural Miguel Hernández, Orihuela, 2010), Sin lugar seguro. (Germanía, 2013) y De exilios y moradas (Polibea, 2016). Incluido en varias antologías, entre ellas: Los nuevos poetas, Editorial Seuba, (Barcelona, 1994) Alimentando lluvias, (Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante, 2001), «Pájaros raíces», en torno a José Ángel Valente, (Abada Editores, Madrid, 2010) y Antología actual de la poesía española. La estructura plural. Selección, notas y presentación, Fulgencio Martínez (ISSUU, 2014). En mayo de 2006 viajó a Rumanía invitado por el Ministerio de Cultura español y el Instituto Cervantes de Bucarest, donde participó, como director de la revista Empireuma, en un encuentro de revistas literarias españolas y rumanas en el Centro Cultural de Bucarest y en la Universidad Esteban el Grande de Suceava.