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jueves, 17 de octubre de 2013

TU RECUERDO

La sirena de un naufragio
se repite en mi cabeza.
Los mecheros en baladas
me recuerdan las quimeras.

Los abrazos sin te quiero,
las mochilas en la puerta.
Un retazo de silencio
al otro lado de la verja.

Dejo limpios de recuerdos
los cajones de la mesa,
me erosiono sin quererlo
con tacones de inhóspitas hembras.

Me obsesiona el perseguirte,
tatuarte con estrellas
y vivir agazapado
entre nubes de torpeza.

Sé que estoy desconcertado
porque falta algo en mis letras
pero simpre que lo pienso
se completa con tu ausencia.

Tengo inciertos pasadizos
en mi mente de trompeta
que en la noche más oscura
se consume entre tus piernas.

FERNANDO MAÑOGIL MARTÍNEZ (POEMA INÉDITO)

miércoles, 11 de septiembre de 2013

PASÓ EL VERANO

Pasó el verano, tiñendo el otoño de soledad,
dejando en mi mente el recuerdo de la tempestad,
de los días largos y los soles dorados junto al mar.
Pasó el verano, y ya sólo quedan ramajes por quemar.

Regresa la nostalgia, los atardeceres pierden intensidad,
pierdo el tiempo en menudencias y en noches de castidad.
Muero a la orilla de mi alma, dejando un cantar,
llevando mis restos a un lado, mientras veo la sangre brotar.

Me abrazo a una nueva compañera, que se llama soledad,
respiro en la cima de un monte los aires de libertad,
pensando que tú estás tan lejos
que no te puedo besar,
viendo que no quedan noches
que dibujen tus caderas al andar.

Tu beso se ha quedado en mi pecho grabado,
tus manos son el tacto de mis manos frente a un sol dorado.
Tus ojos se han clavado en la urna de mi mente
y siento, por momentos,
que todo esto tendrá un final ardiente.

Mi cama es un navío que te espera anclado,
mi vida es el hastío cuando no tengo tus labios.
Tu cara es mi prototipo de paisaje, tu nariz una montaña,
bella como el rocío de una nueva mañana.

Tus ojos son los lagos donde yo me suelo bañar,
y me quedo desnudo cuando a tu boca voy a parar.
Tu boca es la cueva de mi pasión,
en ella resucito y todo en mí se vuelve religión,
se quedan mis pupilas dilatadas, y mis dedos
se convierten en la llave para abrir tu alma.

¡Qué recuerdos trae la palabra soledad!
¡Qué susurros dejan los árboles en la tempestad!
¡Qué cantares de los pájaros cuando en las ramas se posan!
¡Qué vida la mía si la lluvia ya no es otra cosa!

Me espera un crudo invierno y una estrella,
mi deseo no es otro que llegar hasta ella.
Me aguarda un amargo otoño y una ilusión,
mi anhelo no es otro que regresar a tu corazón.

Pero, mientras tanto, el tiempo pasa lento en el reloj,
se mueven las horas y se queda vacío mi interior.
Pasó el verano, tiñendo el otoño de soledad,
ahora sólo queda mi navío y noches de tempestad.

Fernando Mañogil Martínez (Del yo al nosotros)

miércoles, 24 de julio de 2013

ENTREVISTA EN LA UNIVERSAL RADIO


Aquí está la grabación de la entrevista que me realizó ayer LA UNIVERSAL RADIO.

Quería dar las gracias a Miren, Paloma y Sol-Tame por invitarme. Saludos.


http://www.ivoox.com/entrevista-miercoles-sol-tame-al-aire-hoy-audios-mp3_rf_2238851_1.html




domingo, 21 de julio de 2013

Almoradí 1829: "Viento en contra" de Fernando Mañogil

Aquí dejo el acceso al blog de Almoradí 1829 de José A. Latorre Coves, en él alude al día de la presentación de "Viento en contra".


Almoradí 1829: "Viento en contra" de Fernando Mañogil: Hoy, 7 de junio, el almoradidense Fernando Mañogil ha presentado, en un abarrotado Salón Cultural de la Biblioteca, su segundo libro...

viernes, 19 de julio de 2013

POR ÚLTIMA VEZ






                                                                                  De estas calles
                                                                                  que ahondan el poniente,
                                                                                  una habrá (no sé cuál)
                                                                                  que he recorrido ya
                                                                                  por última vez,
                                                                                  indiferente y sin adivinarlo.

                                                                                  JORGE LUIS BORGES
                                                                                              “Límites”


El bostezo de la mañana de hoy
podría ser el último,
quizá sea la última vez
que me ponga la ropa mojada de lluvia,

la última vez que lea a Unamuno,
a Walt Whitman, a Gelman…,
que relea a los clásicos,
que pase por tu calle,

que me transporte a otras ciudades,
que luzcan mis sienes sus nieves invernales;
puede que ya no escuche tu risa,
no estudie tus gestos,
no rime la luna con otro de tus besos.

Puede que sea mi última foto,
mi último taxi, mi último parpadeo;
he acabado incomprendiendo
todo lo comprendido en años de titubeos.

Puede que te vea una vez
y ya no te vuelva a ver,
puede que deposites tu voto
en la urna de la endeblez.

Puede que todo tenga hoy una última vez,
pues pendemos del hilo de un dios
que un día, sin pedir permiso,
nos llama a filas, nos recluta en su ejército,
no hacen falta faxes ni correos;
y nosotros, sin derecho a réplica,
acatamos nuestro féretro,
y vacíos de incertidumbre
marchamos con lo puesto.

Me despido por si acaso,
como cuando atranqué tu puerta
y te dije te quiero,
como si ésa hubiese sido la última noche
que te viera con vida,
y éstos, mis últimos versos.

         Fernando Mañogil Martínez (Viento en contra)