Se estrecha el cerco
se aleja el tiempo,
me quedo sólo
con tu recuerdo.
Me aislo en noches,
me pierdo en tiempos,
retraso relojes
que matan los sueños.
Mi vida es el negativo
de la bomba de Hiroshima,
es la piedra que no flota,
que se hunde en sus manías.
Si volviera Torquemada
y la Santa Inquisición,
qué sería de mis versos,
qué sería de mi rol.
Si volviera Carlos IV
yo sería Napoleón
y conquistaría en versos
lo que guarda el corazón.
Pero el siglo XXI
es un saco de traición
y mi pluma sólo busca
la venganza con su acción.
Fernando Mañogil Martínez. Poema inédito
Se trata de un blog creado para dar visibilidad a nuevos talentos poéticos y para hacer un guiño (en forma de reseñas) a los poetas y escritores que más me llamen la atención.
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martes, 4 de diciembre de 2012
jueves, 18 de octubre de 2012
PRESTIDIGITADOR
Cada vez soy más trilero
y menos versificador
porque cuando me releo
veo un prestidigitador.
He ocultado en mis palabras
mil pesares y un amor,
he dejado en entredicho
los motivos de mi rol.
Enmascaro con lenguaje
algo que es del corazón
y no puedo a veces darte
lo que esconde el interior.
Nunca encuentro el punto exacto,
vivo en una imprecisión,
a veces me quedo corto
o me alargo sin razón.
No sazono mis escritos,
van o crudos o en conserva,
y no quedan más especias
para aderezar estas letras.
No sé dar con la tecla
para encaminar mis manos;
¿por qué estos versos que escribo
son torpes y atropellados?
Sigo buscando la forma
de dar sentido a mis pasos
pero veo que de esta forma
no consigo lo esperado.
No sé por qué es tan difícil
explicar lo que hace daño,
y es que sin darme ni cuenta
caigo en nuevos pareados.
Me preocupo por la métrica,
porque rimen mis vocablos
pero lo que es tan volátil
no entiende de abecedarios.
He pensado emanciparme
de las reglas del contrato
que guardo con la poesía
y volverme un iletrado.
Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)
y menos versificador
porque cuando me releo
veo un prestidigitador.
He ocultado en mis palabras
mil pesares y un amor,
he dejado en entredicho
los motivos de mi rol.
Enmascaro con lenguaje
algo que es del corazón
y no puedo a veces darte
lo que esconde el interior.
Nunca encuentro el punto exacto,
vivo en una imprecisión,
a veces me quedo corto
o me alargo sin razón.
No sazono mis escritos,
van o crudos o en conserva,
y no quedan más especias
para aderezar estas letras.
No sé dar con la tecla
para encaminar mis manos;
¿por qué estos versos que escribo
son torpes y atropellados?
Sigo buscando la forma
de dar sentido a mis pasos
pero veo que de esta forma
no consigo lo esperado.
No sé por qué es tan difícil
explicar lo que hace daño,
y es que sin darme ni cuenta
caigo en nuevos pareados.
Me preocupo por la métrica,
porque rimen mis vocablos
pero lo que es tan volátil
no entiende de abecedarios.
He pensado emanciparme
de las reglas del contrato
que guardo con la poesía
y volverme un iletrado.
Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)
sábado, 6 de octubre de 2012
DESVELO
En la madrugada
solo suena el centelleo
de mi mente desvelada
en la almohada.
El silencio es como un campo,
como el sol que baña el orbe,
como el templo de una diosa
derruido por mil hombres.
Todo estático me mira,
todo queda exhausto y pobre,
y yo soy el ojo ajeno
que lo ensalza o lo corroe.
El tiempo no perdona,
todo es fijo menos él,
que no duerme ni madruga
ni me espera en el andén.
El sol sale entre montañas,
su fulgor ya empiezo a ver,
las almas por las calles
son ya cuerpos de mujer.
El sol sale y en penumbra
riego versos en papel
y destilo con enjundia
otro día sin querer.
Sigo haciendo lo de siempre,
una carta con pincel,
y me siento torpe y loco
por el tiempo sin tu piel.
Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)
solo suena el centelleo
de mi mente desvelada
en la almohada.
El silencio es como un campo,
como el sol que baña el orbe,
como el templo de una diosa
derruido por mil hombres.
Todo estático me mira,
todo queda exhausto y pobre,
y yo soy el ojo ajeno
que lo ensalza o lo corroe.
El tiempo no perdona,
todo es fijo menos él,
que no duerme ni madruga
ni me espera en el andén.
El sol sale entre montañas,
su fulgor ya empiezo a ver,
las almas por las calles
son ya cuerpos de mujer.
El sol sale y en penumbra
riego versos en papel
y destilo con enjundia
otro día sin querer.
Sigo haciendo lo de siempre,
una carta con pincel,
y me siento torpe y loco
por el tiempo sin tu piel.
Fernando Mañogil Martínez (Poema inédito)
miércoles, 5 de septiembre de 2012
MIS MISERIAS
Se ha quedado el surtidor
destilando enredaderas
porque muero en cada voz
que grita por sus ideas.
He perdido el altavoz,
he juzgado a las estrellas
por dejar en standby
los deseos que no llegan.
Busco herrumbrosas llaves
que abran jardines sin pena,
busco plantar en la tierra
los versos que me laceran.
Abro el llanto con sordina
para que no me oigan los mares,
para aullar sin resentirme
ante tanto muerto de hambre.
He perdido ya los pasos
que me llevan a tu puerta,
me he quedado aquí esperando
las migajas de tu vuelta.
Ya no busco amaneceres,
no discuto con las hadas,
simplifico mis miserias
y las tiro desgastadas.
Fernando Mañogil Martínez
destilando enredaderas
porque muero en cada voz
que grita por sus ideas.
He perdido el altavoz,
he juzgado a las estrellas
por dejar en standby
los deseos que no llegan.
Busco herrumbrosas llaves
que abran jardines sin pena,
busco plantar en la tierra
los versos que me laceran.
Abro el llanto con sordina
para que no me oigan los mares,
para aullar sin resentirme
ante tanto muerto de hambre.
He perdido ya los pasos
que me llevan a tu puerta,
me he quedado aquí esperando
las migajas de tu vuelta.
Ya no busco amaneceres,
no discuto con las hadas,
simplifico mis miserias
y las tiro desgastadas.
Fernando Mañogil Martínez
domingo, 12 de agosto de 2012
RENACER
Porque estoy partido en dos
me duplico en mis miserias,
porque soy un perdedor
me pongo yo las penitencias.
He rozado la alegría,
he podido con la pena,
pero gana el perdedor
en los juegos de mi guerra.
Parpadeo con ingenio,
cuento tus pisadas sin saberlo,
tus miradas se agradan cada día
quedando enmarcadas en mis versos.
Ahora sé que no me queda retórica,
que por más que invente
no llega al alma mi verso hipócrita
y es bastante insano lo que siento
al sacar la pluma con inopia.
Ahora que mi llanto está en el fuego,
que los ánimos volaron hechos trizas,
nuevos versos sin demora vienen prestos
como un fénix que sacude sus cenizas.
Fernando Mañogil Martínez
me duplico en mis miserias,
porque soy un perdedor
me pongo yo las penitencias.
He rozado la alegría,
he podido con la pena,
pero gana el perdedor
en los juegos de mi guerra.
Parpadeo con ingenio,
cuento tus pisadas sin saberlo,
tus miradas se agradan cada día
quedando enmarcadas en mis versos.
Ahora sé que no me queda retórica,
que por más que invente
no llega al alma mi verso hipócrita
y es bastante insano lo que siento
al sacar la pluma con inopia.
Ahora que mi llanto está en el fuego,
que los ánimos volaron hechos trizas,
nuevos versos sin demora vienen prestos
como un fénix que sacude sus cenizas.
Fernando Mañogil Martínez
jueves, 28 de junio de 2012
RECUERDO DE ITALIA
Se quedó una parte de mí
en un barco rumbo a Italia,
se perdió, en los subterfugios del viento,
un silencio de color plata.
El regreso fue traumático,
se trastabilló mi alma,
que había dejado su alegría
a más de mil kilómetros de distancia.
Solo me quedan recuerdos
que se esfumarán como el agua,
se evaporarán en el cielo
y me dormiré sin ganas.
Volveré a revisar mis fotos,
a perderme en tus plazas,
y todo evocará en mí
retazos de nostalgia.
Me empecino en ser valiente,
en no llorar por las distancias,
pero al escribir estos versos
me derramo en torrentes de lágrimas.
Las palabras son mi consuelo,
mis poemas son coartadas,
para no quedar encarcelado
en los recuerdos de Italia.
Fernando Mañogil Martínez (POEMA INÉDITO)
en un barco rumbo a Italia,
se perdió, en los subterfugios del viento,
un silencio de color plata.
El regreso fue traumático,
se trastabilló mi alma,
que había dejado su alegría
a más de mil kilómetros de distancia.
Solo me quedan recuerdos
que se esfumarán como el agua,
se evaporarán en el cielo
y me dormiré sin ganas.
Volveré a revisar mis fotos,
a perderme en tus plazas,
y todo evocará en mí
retazos de nostalgia.
Me empecino en ser valiente,
en no llorar por las distancias,
pero al escribir estos versos
me derramo en torrentes de lágrimas.
Las palabras son mi consuelo,
mis poemas son coartadas,
para no quedar encarcelado
en los recuerdos de Italia.
Fernando Mañogil Martínez (POEMA INÉDITO)
lunes, 4 de junio de 2012
LA DESPEDIDA
Se acaban los días,
se acaban las hadas,
las luces de invierno,
las noches sin sábana...
Me inundan recuerdos,
me busco en los mapas;
hay versos podridos
en mis últimas páginas.
Se acaba mi ruta,
me quedo sin artes,
se manchan los días
de negro y dislate.
Sueño con cerrojos,
me inundan cien mares,
preparo mis ropas
y zarpo a otros lares.
Tengo el tiempo en conserva,
la duda en la sangre,
los días de lluvia
grabados en braille.
Los roces del viento
me hacen más grande,
momentos se quedan
en mi azotea flotante.
Se esfuma mi alma,
el tiempo se oxida
dejando a mi paso
resquicios de vida.
Se acaban los días,
la despedida me abate
y espero algún día
en un puerto quedarme.
Fernando Mañogil Martínez (POEMA INÉDITO)
se acaban las hadas,
las luces de invierno,
las noches sin sábana...
Me inundan recuerdos,
me busco en los mapas;
hay versos podridos
en mis últimas páginas.
Se acaba mi ruta,
me quedo sin artes,
se manchan los días
de negro y dislate.
Sueño con cerrojos,
me inundan cien mares,
preparo mis ropas
y zarpo a otros lares.
Tengo el tiempo en conserva,
la duda en la sangre,
los días de lluvia
grabados en braille.
Los roces del viento
me hacen más grande,
momentos se quedan
en mi azotea flotante.
Se esfuma mi alma,
el tiempo se oxida
dejando a mi paso
resquicios de vida.
Se acaban los días,
la despedida me abate
y espero algún día
en un puerto quedarme.
Fernando Mañogil Martínez (POEMA INÉDITO)
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